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Y soy él

Septiembre 25, 2007

Me callé.

Después de estar hablando sin parar, cada vez más alto, con un tono ascendente que aumentaba proporcionalmente a mi excitación, me callé.

Sus ojso brillaban, y luego se mustiaron, tristes. Se tapaba la boca con las manos, como si todo mi discursillo de pacotilla la hubiese intimidado, o le hibiera hecho ver las cosas muy claras, o muy negras, o solo ser consciente de su propia ignorancia y falta de experiencia, comparada con la mía.

- No me hagas caso, digo, al tiempo que sacudo la cabeza. A veces parece que lo tengo todo claro, doy esa impresión. pero es solo fachada, estoy tan confusa como tú, como lo está la mayor parte del mundo.

-Lo sé- musita, y sus manitas se meten debajo de la mese.

Es agradable volver a hablar con ella después de tanto tiempo. Los meses se escurren, pero para mí es evidente que no han pasado. Ella está triste, muy triste, y yo intento que mis palabras llenen su vacío.

Os lo aseguro pero, cuando quedo con ella, no puedo evitar hacerlo. Hablac exaltada, quiero decir, decir grandes verdades y normas de conducta ficticia, como si con ella fuera a resolver el batiburrillo de dudas existenciales qeu todos gaurdamos,muy adentro.

Pero lo siento. Por eso sigo, por eso solo callo cuando me duele la garganta, cuando mi infusión se ha acabado, cuando su bebida sigue casi intacta. Su pelo le encuadra el pelo, ocultando su delgadez.

Pero esa no es la razón por la que me callé. Me callé porque me descubrí diciendo una frase suya, y otra, y luego otra más… y sus gestos parecían pegados con cola a mis dedos, y surgían sin que yo pudiera arrancarlos de cuajo y dejar de amonestar o aconsejar con ellos. Yo era él, representaba su papel, y me apresuré a disculparme rápidamente.

Sus ojos, puzzled, no parecían dar señales de comprender…

E incluso en mis disculpas era él, el ego, el ser qeu me quitó el sueño, diciéndome que la soledad era un precio muy pequeño a pagar por la libertad…

Y ahora, como siempre, tiene pareja, para cubrirse las espaldas.

PD: ya sé que en esta sociedad todos buscamos a alguien para llenar el vacío que nos llena, y somos tan volubles como el agua, que se adapta al recipiente en la que la pongas…sin protestar.

PDPD: no le diré nada sobre el peso. Jamás le he propuesto comer más. NO lo haré, será ella la que me cuente, llegado el momento, porque no come… y descubrirá la respuesta de porque sus nervios están hechos una mierda.  Aunque, para que engañarnos, ya lo sabe…

PDPDPD: para los listillos de turno. No, no es una conversación conmigo misma… sucedió. En mis sueños.

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Baralles

Agosto 11, 2007

Hay muchos chicos, chicos dispuestos a amar y a ser amados, que el miedo no te paralice y mucho menos que te paralice el amor por alguien que solo puede hacerte daño. Porque pueden quererte y herirte, y despreciarte, injuriarte, insultarte, degradarte… sin dejar de quererte. Y tú seguirás amando y justificando- lo hace para que yo aprenda, para que sea más dura, al fin y al cabo es más inteligente que yo, él sabrá lo que hace, claro que no le voy a preguntar no sea que se de cuenta de que no soy lo suficientemente lista y me conteste como la última vez, insultando mi capacidad, diciendo que si tengo un problema de comprensión es culpa mía. Mentira, soy lo suficientemente inteligente para comprender y si tú te niegas a dar explicaciones es porque no las tienes. Hay personas dependientes de la dependencia, personas que pueden quererte y que sienten que el amor ajeno es un lenguetazo a su ego, se hinchan y viven dejando a seres destrozados de amor tras de sí… me da mucha rabia que se diga en las campañas contra los malos tratos: si te pega, no te quiere. Eso es mentira, si tu madre en Somalia te lleva para que te practiquen la ablación no por ello te quiere menos, si una persona no sabe actúar de otro modo porque controlar a los demás, mantenerlos en la inopia, es la única manera de conservar en la sombra sus propias taras, eso no quiere decir que su capacidad para amar se vea minada. Simplemente, no sabe actuar de otro modo. Griten, salgan, no dejen de querer, pero tampoco que les absorvan. Si se quedan dentro no se hagan las víctimas, es su decisión, tentadora como un transtorto de la alimentación, e igual de autodestructiva… Mis heridas psicológicas están cicatrizando, pero el círculo aún no está cerrado…: a ver si puedo verte, me comenta X, a ver si nos vemos… como si no llevaramos sin vernos varios meses, como si yo no viviera en el extranjero y solo pasara por casa en contadas ocasiones. NO estoy a tu disposición, X, y sin embargo tengo ganas de arrastrarme por el suelo y rogarme que me quieras, que me beses, que me hagas casi tan buena como tú, tan grande, tan lista, tan libre. Solo te olvidas, querido, que quien teme la muerte teme la vida, que el temor a la muerte es un terror a uno mismo, y aunque esta es una lección reciente, no la olvidaré, y no olvidaré esas confesiones que hiciste con el corazón enternecido por las hormonas y el amor, como tan poco olvidaré que te sigo queriendo, que te querré siempre, y que la huella que has dejado sobre mi piel prevalecerá hasta el fin de mis días, mi amor, pero no puedo seguirte, el camino se bifurcó muy al principio; tal vez, como dijo S, todos tenemos un sexto sentido que nos advierte de que derroteros tenemos que esquivar… tal vez fue eso y no simple pasividad, miedo la vida, ¿No crees, X?