No puedo ir recogiendo los pedazos que dejas tras de ti
no puedo ir limpiando, con gesto sumiso, las migajas,
los cachos, de tu alma hendida por un rayo
no puedo barrer, no puedo fregar, todo eso que diste
al mundo, que te arrebató el aliento, que te dejó,
por primera vez, muerto
Pero iré a tu verá, me sentaré en tu cama,
rezaré contigo cuando agonices en silencio.
yo no seré nada, una gota de agua,
una gota de tinta que pende del borde del tintero
yo seré tu amiga, tu fiel compañía,
nunca tu sustento
jamás tu alimento
Ven, aquí estoy
he tenido un año de por medio
entre ese primer beso
entre el rape de pelo
y las promesas e injurias lanzadas al cielo
Ahora estoy aquí, desnuda
consicente por fin de a que me someto:
no es a tiranía de rosas en cintas
de palabras bellas
de besos alados
promesas de nácar
y labios hermanos
es, nunca mejor dicho,
una apuesta
una apuesta arriesgada por dos partes
una apuesta en la que me lo dejo todo
mentira
en la que me dejo lo que en ella quiera dejarme
porque no soy tuya, porque yo te quiero
pero estoy cansada de monsergas
que repiten en mi oído que entregarse
es dar el alma por un cumplido
y olvidar que más allá del otro, está mi alma
porque yo te quiero,
porque te he llorado,
porque he reñido al cielo,
y de ti me he vengado
he sabido lo que es tenerte lejos
sé que eres un ser humano, y te amo
deja ya que me cuele por los rediles de tu cama
no quiero condenas, ni cadenas,
solo quiero sentir tus palabras
flotando cerca de mi oreja
solo quiero hablar, hablar,
hasta que se me seque el aliento
Guarda tus rosas
mi pelo ha vuelto a crecer
la nuestra es una historia
de esas que se guardan en las novelas
que escribimos, furiosos, al viento
¿Te he dicho que te quiero?
Maldito X, en ti me dejo la piel
en ti me dejo el aliento


