La ayudó a mear en el Sena. Cogió la funda de la guitarra y se la puso de escudo, un una esquina del río, y luego hizo lo mismo. Comimos rico, rico, en el muelle, gente de tantos lugares que se junta por casualidad y, sin embargo, yo sabía que ese no era mi lugar, que con esa gente jamás podría hacer otra cosa que no fuera fingir, hablar con seguridad y mostrar encantos falsos porque mi podredumbre interior les aterraría. Así que cumplí lo mejor que pude con la responsabilidad social, sin por ello dejar de disfrutar del río y del anochecer y de la comida y de las risas y de los idiomas que compartíamos para entendernos lo mejor posible.. y es que al final yo estoy con los desgraciados que me desprecian, estoy con aquellos que de buenas personas tienen poco según los cánones sociales preestablecidos, estoy con él, y también con él, estoy con esos que lloran de rabia y que arriesgan su presente para hacerlo más vivificante. Estoy con ellos en pensamiento, aunque no cuerpo, pero si alma, y me da rabia que todos me digan que me merezco algo mejor. Soy una criatura aún tierna, lo sé, pero eso no merma mi capacidad de decisión, y detesto aquel que se niega la oportunidad de acariciar, besar, cuidar, aquello que ama, por considerar que le resultará una atadura y que no estará a la altura, porque su naturaleza es maléfica según, ya lo he aclarado, el estándar social preestablecido. Pero yo os amo, os lo digo siempre, os amo a pesar de que os consideréis mejores, más listos y cultos, os amo a pesar de vuestro desprecio hacia el resto de la realidad humana, os amo a pesar de vuestra afición al alcohol, de vuestros remordimientos, de todo aquello que hicisteis por curiosidad y no por verdadera malicia… os amo por atreveros a construir vuestro sistema de valores, al margen de todo, os amo por ello y os amo porque despreciais mi recato, mi afán de complacer, de ser buena persona, y os amo porque sé que solo dos personas tan distintas pueden complementarse de manera perfecta… y, sin embargo, nunca pasa nada, os vais o me voy, o el mundo se agranda, y cada cual teme apechugar con la responsabilidad de colisionar dos mundos tan divergentes como compatibles… Os amo, no a pesar de todo ello, sino precisamente por ello.